18/08/2022

¡CASEMIRO NO, PLEASE!

LAS CUATRO ESQUINAS

ADIÓS, VANIDAD, AHOGADO, FÁBREGAS

¡CASEMIRO NO, PLEASE!

Hay jugadores que si se van es como si te arrancaras un trozo del equipo. No solo dejan una ausencia, dejan un vacío que ya solo llena el aire. Tiene que pasar mucho tiempo para que el olvido rearme la vieja fuerza. Hay jugadores que tienen en su rostro el escudo, la historia, el alma del club, y son como la luz del estadio, una semblanza de viejas noches de ilusiones y éxitos ya eternos. Para mí, el rostro de Casemiro es una esencia del Madrid que sale y entra del vestuario, que corre por el césped con la autoridad del que va por su casa y su casa sabe que es suya. Las garras de la Premier acechan. Algo huele a despedida en el viento y cierta tristeza me dice que quieren robarnos una parte del sueño.


EGOS REVUELTOS

Escribe mi colega Juan Cruz en Egos revueltos de una reunión de escritores y como la mujer de uno de ellos pasó una nota a los demás diciéndoles, hablad de él que se está deprimiendo. En el PSG, ese hastío del dinero ha creado una maraña de egos que no va a ser fácil de domesticar, máxime cuando le han dicho a Mbappé que es el ego más ego a pesar de que le rodeen Messi y Neymar. Cuando hay tres egos tan grandes, dos están destinados a deprimirse y uno a transformarse en ganso que se pavonea bajo sus plumas erizadas. La disputa entre Mbappé y Neymar por tirar un penalti es la punta del iceberg de un vestuario lleno de egos revueltos. Ya veremos quien, al final, es el que tiene el universo tendido a sus pies.


UN BARÇA APALANCADO

Lo de las palancas del Barça se ha convertido en el chiste fácil de la Liga. Palanca no es una palabra de fácil uso, salvo en un lenguaje técnico de construcción. Hacía años que no la había oído. Es una manera de dulcificar, despistando al contrario, lo que es una venta de activos para no arruinarse. Pero en el Barça la creatividad es inmensa. La cercanía de la ruina se convierte en grandeza comprando magníficos jugadores, y obra de nuevo rico demostrando, que si se trata de comprar, nadie puede más. El Barça vende parte de su futuro en una huida hacia delante que, si sale bien, será un flotador, pero si no, con el agua al cuello, veremos quien entonces echa una mano para sacar al ahogado.


"LA CALÓ, LA CALÓ"

Solo porque éramos niños, y los niños tienen un especial sistema de refrigeración, aguantábamos aquel calor de agosto dando patadas al balón. El asfalto estaba tan pegajoso que el cuero apenas corría. Las zapatillas rascaban el chapapote llevándose trozos de grava. Con el cuerpo ardiendo seguíamos dale que te pego al balón. Los mayores estaban recluidos en casa aspirando el frescor del mármol. En la soledad de las calles se oía un grito, pásamela, y un golpeo que estrellaba un balón en los frisos de la calle. Llegaba la fresca con la primera penumbra y seguíamos jugando al lado de la ventana de Fábregas, jugador del Calvo Sotelo FC. Quizá mirara y propusiera a alguno para los infantiles del club.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/11/2022 a las 03:11h.