12/05/2022

MARCELO ES EL MADRID

LAS CUATRO ESQUINAS

FIDELIDAD, COMUNIÓN, CHAMPIONS, IGNORANCIA

MARCELO ES EL MADRID

El Real Madrid sin Marcelo no solo pierde un trozo de su historia, un emblema de humanidad y virtuosismo, sino que también pierde a un jugador que en algún momento puede ayudar a resolver un partido. Es el mismo ejemplo de Joaquín en el Betis. Los servicios prestados por Marcelo al equipo blanco merecen que siga en el club hasta que se retire, y entonces debería formar parte de ese grupo de exjugadores que trabajan con los juveniles y los infantiles. Marcelo es el Madrid y el Madrid es Marcelo. Decir esto ni muchísimo menos desmerece al valor esencial del club blanco. Ese binomio no debe romperse. Hemos visto a Marcelo orgulloso de su escudo, que ahora su escudo ha de estar orgulloso de él. Por favor, renueven a Marcelo.


UN CORAZÓN UNÁNIME

Estuve en el Santiago Bernabéu aquella noche del City. Eso se dirá muchos años después, porque a veces pasan cosas que no pueden entrar en la región del olvido. Pasarán lustros y un anciano le dirá al nieto que estuvo aquella noche en la que el Madrid moría, y de pronto, resurgió, y un corazón unánime rugió en el estadio. Dicen que no tiene explicación esa proeza repetida. Y por el hecho de ser repetida sí la tiene, alejada del azar. Fútbol, pasión y fe venciendo al destino adverso, ganando la batalla cuando está perdida. Eso es lo que ocurre cuando el ser humano da todo lo que tiene. Pasan los días y la sensación profunda de aquel minuto se va engrandeciendo. Solo queda la final para escribir la más bella historia.


LA FINAL ES LO PRIMERO

Algunos dicen que el Madrid desacredita la Liga jugando sus partidos como si fueran entrenamientos con público. Pero es de una lógica aplastante la estrategia de Ancelotti. El Madrid no vive el presente, vive el futuro de la final, lo más grande, incluso para la Liga y sus frustrante competencia económica con la Premier. Que los jugadores lleguen competitivos y frescos y que no haya lesiones, es lo más importante. Podrá lograr una hazaña histórica, eliminar en una misma temporada a los Clubes-Estado, y a ese Liverpool orgulloso que ruge como una fiera destrozando sus piezas. Dejémonos de faltas éticas, cualquier haría lo mismo. Cuando uno tiene enfrente la grandeza, solo pone sus ojos en ella.


NADAL Y ALCARAZ

Viendo jugar a Alcaraz contra Djokovic sentí que nadie le había jugado con tanta autoridad. Le jugó de tú a tú, derecha contra derecha, revés contra revés. Le ganó como hacía tiempo no veía, porque siempre le había visto perder, por ejemplo contra Nadal, arrollado por una mentalidad más fuerte que hacía desfallecer su superior talento. Pero Alcaraz le miró a los ojos y le venció. Una nueva estrella comienza a lucir. Sin embargo, vi una pancarta de ánimo de algún descerebrado, en la que estaba tachado el nombre de Nadal por encima del de Alcaraz. Esto es de una injusticia atroz. Se puede alabar sin desmerecer a nadie, y hacerlo con Nadal es de una estupidez innata y una ignorancia supina.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 08/08/2022 a las 00:08h.