21/04/2022

ESA PAREJA NADA EXTRAÑA

LAS CUATRO ESQUINAS

AMIGOS, BASTIDORES, JERARQUÍA, POESÍA

ESA PAREJA NADA EXTRAÑA

La tarde nublada, el viento frío, llego con los dedos helados y me cuesta ponerme al ordenador. La bruma blanca del cielo me da cierta melancolía, y como preludio a los partidos de ayer, veo las múltiples noticias que llenan en viento sobre las conversaciones y andanzas de Piqué y Rubiales. Gery y Rubi, esa no tan extraña pareja que intoxican mi candidez de amante de este inmenso deporte. En este país, ya sabemos, quien no tiene padrino no se bautiza. Y ya sabemos que esa larga tradición de picaresca siglo a siglo va cambiando su uniforme. Hoy no son de andrajos y hambre, sino de corbata y millones. De Piqué se dice que es inteligente, no sé, pero pícaro y listo sí que es, eso no puede haber quien lo dude.


LA OSCURIDAD DEL FÚTBOL

Cuando el fútbol suena sin que haya un balón en medio veo otras jugadas en las que no siento la emoción del juego. Entiendo la indignación de Rubiales por ver sus intimidades en la plaza pública. Pero me invade el estupor cuando contemplo el esplendor del amiguismo, los favores comunes, la dudosa ética de que alguien pueda ser juez y parte en algo, el colegueo, el presumible intercambio de favores, esa vida que hay detrás del escenario de algo tan bello como el fútbol. Si de esto sabemos esto, qué no habrá escondido en la más honda oscuridad de algo que mueve tanto dinero. En fin, mientras nosotros miramos el balón y sus jugadas, embobados, otros urden en el cotarro sin pudor, dándole a la manivela de los dólares.


SALUDAD AL CAMPEÓN

En el segundo tiempo volvió a aparecer ese Madrid que rezuma electricidad. Una inmensa confianza se sentía en cada jugada, como si la certeza de ser el campeón diera una velocidad extra, una confianza total en las posibilidades de cada jugador. Fue el Madrid que arrolla. El de los 15 minutos contra el PSG, el de la segunda parte contra el Chelsea o el Sevilla. Es increíble como de un equipo algo apocado, de blanda defensa, surge otro furioso, que se impone por jerarquía, talento y habilidad. Se echa encima del otro equipo, demostrando una fuerza física demoledora. Es como si el viento fuera a su favor, como si el estadio se inclinara hacia abajo por la otra portería. Qué gran fútbol. Saludad al campeón.


YOU'LL NEVER WALK ALONE

El último poema de Wallace Stevens se llama "Del mero ser", y el maravilloso himno del Liverpool me lleva a sus versos. El poema lucha contra la muerte, quiere ser un canto de esperanza en lo más terrible de la vida. "Pasado el último pensamiento (...) un pájaro de dorado plumaje canta", dice Stevens. "No tengas miedo a la oscuridad, al final de la tormenta hay un cielo dorado y la dulce canción plateada de una alondra...", dice el himno. Lo escuché en el minuto siete del partido contra el Manchester United, en homenaje al hijo de Ronaldo. Sentí una emoción indescriptible. Anfield, envuelto en el viento rojo de la tarde, llenó el fútbol de lo más parecido a una bella expresión del sentimiento.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/11/2022 a las 03:11h.