24/02/2022

LA ALEGRÍA O LA PENUMBRA

LAS CUATRO ESQUINAS

DUDA, HOOLIGANS, CERTEZA, TEATRO

LA ALEGRÍA O LA PENUMBRA

Mientras la belleza puntiaguda del Alpine destella en la oscuridad, la sonrisa de Fernando Alonso esconde una duda. El campeón sabe en el fondo si lo que tiene entre manos es lo que desea, o aún la escarpada pared que lleva a la cumbre está por delante. Será esta vez, será el año que viene o no será nunca, el tiempo se acaba. La alegría o la penumbra luchan dentro de su pecho por existir. Los recuerdos quieren volverse carne. Alonso ansía otro campeonato del mundo. La realidad y el deseo ofrecen duda batalla. El mar y el desierto. El alma y la esperanza. Alonso nos aficionó a la Fórmula 1. Nuestros ojos quieren verlo otra vez mirando al cielo. Los brazos en uve, rezumando champán. Caminando de nuevo por el paraíso.


BORRACHOS EN LA PLAZA MAYOR

El anciano levanta los ojos. Un ejército de borrachos invade la placidez de la tarde. El anciano deja el periódico entre las piernas y mira extrañado el espectáculo. Voces desconocidas chocan con los ventanales de la plaza, invaden el viento. Huele a cerveza agria, sudor y cemento. Un tipo, casi desnudo, agita los brazos rodeando al anciano. Éste le mira y si el inglés supiera español sabría qué le ha dicho: "Menudo imbécil". Pasa un chaval con la camiseta del Atlético y los borrachos braman como ñus desbocados. Sobre los adoquines negros y grises un capullo enseña el culo, se cae, lame el polvo. Ya no hay cerveza en los bares le dice un poli a otro mientras le enseña el badajo a un loco pintado de rojo.


Y SI NO VINIERA MBAPPÉ

Y si no viniera Mbappé, qué sería de nosotros. Meses y meses escribiendo artículos, investigando en su vida, escuchando qué piensa la portera de un edificio cercano, qué un primo del preboste de Qatar, qué dice un jugador amigo, qué la madre, el padre, el periodista de RMC, qué el de L'Equipe, y la televisión y el presidente de la República Francesa, y ese "tranquilo" de Florentino que Pedrerol ha puesto un millón de veces en la tele. Si no viniera Mbappé, todo eso para qué. Todo ese gasto de ilusiones y horas y reportajes y noticias y especulaciones y debates, y, sobre todo, certezas, porque todo el mundo sabe que va a venir, para qué. Tanto gasto para qué, si al final no viene Mbappé.


EL JUEGO O LA VIDA

En el vídeo de Zverev se percibe ese a veces imposible entendimiento entre el que juzga y es juzgado. La misma acción es vista de dos manera diferentes, tanto, que el que se siente víctima se lanza a por el jugador, como si en ello le fuese la vida. Qué pena que no pueda entender que en el fondo se trata de un juego. En el fútbol pasa igual. Se ha quejado de violencia, de momento verbal, incluso a su familia, el presidente de los árbitros. Estos agresores tampoco piensan que en el fondo el fútbol es un juego. Una representación, un escenario de yerba con actores que golpean un balón. Sí, el fútbol es lo más importante de las cosas sin importancia, claro, pero al cabo es un juego, y la vida es la vida.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 08/08/2022 a las 01:08h.