13/01/2022

CLARO QUE HA VUELTO

LAS CUATRO ESQUINAS

REGRESO, EMOCIÓN, LEYENDA, DINERO

CLARO QUE HA VUELTO

Si en más de 120 minutos no dejas de mirar al televisor, si con quien tienes al lado intercambias gestos de asombro y de alegría, y cuando acaba el partido sientes que habrías estado más tiempo, es que has tenido la suerte de ver un espectáculo inmenso. Claro que ha vuelto el Barça. Metió los dedos en las debilidades del Madrid y a punto estuvo de ofrecer esa victoria a los jóvenes que tanto necesitan. La experiencia se impuso. Lo importante es que sentimos en la piel el gozo de ese partido que Messi y Cristiano volvieron lo más grande. El Barça está en camino. En el Madrid se echó de menos a Alaba. Hay que solidificar la defensa. Ha vuelto el fútbol único, el que estos dos equipos llenan de épica y grandeza.


FÚTBOL GRANDE

Lo especial de ver un Clásico es que el partido bulle mucho antes de que comience. Esperas nervioso ese momento en el que verás las alineaciones y los equipos plantados frente a frente sobre la yerba entre un mar de luces que destellan en las gradas. Si lo ves en un lugar público, en un bar por ejemplo, tienes la sensación de que estás en el campo. Las oportunidades, los regates, los fallos, las faltas... son jaleados por el público, que borbotea con pasión los méritos propios y deméritos del contrario. El gol estalla con una fuerza atronadora. Al final, cuando todo finaliza, el desfile de salida es como siempre. Unos salen en procesión, cabizbajos, lamentando los fallos. Otros se quedan a ver la repetición de las mejores jugadas.


EL OTRO JESUCRISTO

La Navidad llegó entre el sudor y un dolor que me tiraba en la cama. La Nochebuena sentí un malestar innominado, como si un vacío me llenara el pecho. El correspondiente test de antígenos aclaró el panorama: positivo en covid, con síntomas. Recordé a algunos amigos que el maldito bicho se llevó por delante y me sentí afortunado de poder contarlo. Pero saqué la conclusión de que pocas bromas con esta pandemia. Quien lo ha sufrido lo sabe. Por eso me parece tan grave lo de Djokovic. Nada está por encima de una crisis sanitaria. El serbio debería aprender de Nadal la responsabilidad social que tiene una leyenda del deporte. Y calificar de patéticas, absurdas e inmorales las semejanzas con el Cristo es quedarse corto.


CUANDO EL FÚTBOL...

No era solo dinero y se sentía, como espectador, como una prolongación de los años en el colegio, o en la calle, cada patada al balón parecía salir de tus piernas. O cuando se ataba a los ojos de tu padre, quien te señalaba las jugadas y te hablaba de los jugadores y olías el frescor de la yerba en los días de calor. El fútbol ha cambiado, ya no se piensa en el aficionado, dice Raúl García con tristeza por jugar en Arabia Saudí. Se ha perdido el ambiente. Cuando llueve no ves las motas de barro en las rodillas, ni sientes al atardecer con los amigos o la familia como al encenderse los focos las camisas comienzas a brillar como luciérnagas. Yo, como Raúl, soy del fútbol de antes. Llamadme romántico. No me importa.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 19/01/2022 a las 11:01h.