07/10/2021

EL PRISIONERO DE PARÍS

LAS CUATRO ESQUINAS

CÁRCEL, DECEPCIÓN, GOZO, CONTRADICCIÓN

EL PRISIONERO DE PARÍS

En esa sensatez hay una letanía, un lamento por la libertad. No cierra el puño rebelándose, pero sí contiene esas quejas de Segismundo. Como si Mbappé se preguntara qué es la vida y se respondiera que un frenesí mientras ata los cordones de Messi, o una ilusión mientras prepara a Neymar una caipirinha. Mientras habla de su esclavitud podría sonar el Adagio de Albinoni en cinta de gasolinera. Mbappé es puro sentimiento. Te llega adentro, saltan las lágrimas viendo al preso más caro del mundo en manos del hombre más rico del mundo. Por la dorada mirilla el francés observa el incierto mañana. Sueña con volar del Sena al Manzanares, pero rubias esposas le detienen. Habla del incierto futuro y acojona al madridismo.


LOS AÑOS MBAPPÉ

Y si después de los ríos de tinta vertidos, de las horas nocturnas perdidas, de las toneladas de metraje, de esa biblioteca kylianesca que se podría construir llena de anaqueles conteniendo todo lo que se ha dicho sobre Mbappé, y si después de los años y años soñando con verlo descender del avión "Air France" resulta que renueva con el PSG. Que harán los cientos de kylianólogos que han surgido como setas. Qué nuevas teorías realizarán los estudiosos de su vida que, como los del planeta Solaris (nada que ver con el exjugador del Real Madrid) en el filme de George Clooney, todo lo sabían. Ante esa posibilidad, la madre ha hablado, vayamos preparando al pueblo para que no suceda una depresión colectiva.


BELLOS RECUERDOS

El gozo de ganar a Italia es especial, no solo porque es una potencia indudable, sino porque muchas amargas noches tienen en la retina la camiseta azul. Y porque otras que se han grabado doradas en nuestro pecho se envuelven con esas mismas camisetas azules. El partido de ayer me parecía haberlo visto ya en el recuerdo. La selección va alimentando su identidad de dueña del balón y de un hermoso y eficaz juego, lleno de la admirada calidad técnica de nuestros jugadores, y la intensidad y el hambre que hizo decir a Ferguson lo difícil que es ganar a un equipo español. Luis Enrique va moldeando con fuerza y valentía una selección que los rivales ya comienzan a temer. Por cierto, todos bien, pero grandioso Oyarzábal.


LUIS ENRIQUE Y LA CONTRARIA

Si eres periodista y ves a Luis Enrique y quieres invitarle a un vino, ¿qué harías? Pues decirle que no quieres invitarle a un vino. Entonces él te dirá que quiere tomárselo contigo. Los periodistas madridistas no tienen que criticarlo por no llevar a nadie del Madrid. Al contrario, tienen que darle la razón y verán que en la próxima aparecen Nacho y Asensio. También tienen que aplaudirle por llevar a medio Barça, estando como está el equipo. Entonces se los carga llevando a medio Madrid, estando como está el equipo. A Luis Enrique mi madre le diría que es el espíritu de la contradicción. Y entonces él le diría que no, entrando en una fragante contradicción. Qué lío. Es que Luis Enrique es un hombre muy complidado.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 29/11/2021 a las 05:11h.