30/09/2021

EL DIOS DINERO

LAS CUATRO ESQUINAS

MONEDAS, DEBILIDAD, CREATIVIDAD, GRACIAS

EL DIOS DINERO

Dice Quevedo que un vino es bueno cuando no deseas que se acabe la botella. Ayer veía al PSG y al Manchester City y no quería que el partido acabase. El tiempo volaba como una cometa de espuma. La estrategia de Guardiola se estrellaba contra el juego brillante de los genios que ha juntado el dinero de Qatar, los petrodólares que caen como lluvia sobre los bolsillos de los mejores jugadores del mundo. Hace poco, esa gente jugaba o jugaría en Madrid o Barcelona, pero un chorro de millones inunda el fútbol devorando la historia y la leyenda. El gran Messi quiere un orquesta de virtuosos. Ya la tiene una vez que ha enterrado su sueño adolescente. Tengo sentimientos encontrados. Odio que todo sea dinero. Pero amo el fútbol.


¡DEFENSA, DEFENSA!

Cuando lo gritan en la NBA, y lo escucho cuando se mezclan el ruido de los camiones de basura, el insomnio y el baloncesto, me imagino que soy uno de esos jugadores que lo oye, y que ante el ruido ensordecedor aprieta los músculos, planta las zapatillas en el suelo y se deja el alma defendiendo. Así deberían gritar los madridistas en el Bernabéu cuando el Madrid pierde el balón. Así deberían gritar cuando es atacado y una defensa lánguida ofrece, con parsimonia y olvido, inmensos huecos por donde entra el dolor. El viento lleno del grito de la gente no los dejaría despistarse. ¡Defensa, defensa, defensa...! Gritándolo el estadio haría volver a los rezagados y encendería los músculos aletargados de algunos.


LOS ENSAYOS DE ANCELOTTI

Ancelotti era ayer un genio de los cambios. Hoy es un manazas que desordena al equipo. Ayer lo fue porque ganó un partido. Hoy lo es porque ha perdido otro contra un equipo inferior. Pero menos mal que en el fútbol nada está escrito, hay que escribirlo. Los resultados se sudan en el campo y se cincelan con los goles. Ancelotti es un barman que hace el cóctel que puede. El otro día escribí del acierto estratégico de Florentino, y del error coyuntural de la defensa. Por la derecha, por el centro y por la izquierda hay lo que hay, no digo nombres, la debilidad es apabullante. Ancelotti intenta soluciones con lo que tiene. Quiere ser creativo, pero la solución no está en sus manos, sino en la del club.


LA HORA DEL CREPÚSCULO

Cuando llega la Champions para mí los días son distintos. Hay partidos que por nada del mundo me perdería. Desde por la mañana ya un suave ardor me llena de emoción el pecho. Ajusto mis obligaciones para tener libre la hora del crepúsculo. Unas veces la veo solo en casa, otras con algún compadre, pocas en el bar del barrio. En el bar hay más pasión, pero no puedo escuchar a gusto los comentarios de Jorge Valdano, Maldini, Axel Torres, Gustavo López, Álvaro Benito... Sus análisis aumentan mi gozo porque entiendo mejor lo que veo. Si la experiencia en sí es hermosa, con ellos es más enriquecedora. Así que, desde aquí, a ellos y a los demás, gracias por ayudarnos a entender y disfrutar más de un partido.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 29/11/2021 a las 06:11h.