02/09/2021

IRREDUCTIBLE PRESIDENTE

LAS CUATRO ESQUINAS

HÉROE, ESPERANZA, CORAZÓN, TRISTEZA

IRREDUCTIBLE PRESIDENTE

Quién se mete con ellos! Lo hizo el Barça y Messi y Neymar son trofeos de guerra. Quién les echa un pulso. Te entierran en dólares. Encarecen tus adquisiciones. Destrozan tus cuentas. Son como esos broncas del barrio a los que no podías ni mirar, te arriesgabas a que pusieran sus botas en tu pescuezo. Pues Florentino Pérez, hombre de fútbol y finanzas, lo ha hecho. Ha liderado un ejército del pasado luchando contra la realidad del presente. Lo fácil habría sido no dar la batalla, se veía que no iban a ceder, lo dije, pero el prestigio y la leyenda no podían ser arrasados sin dar, al menos, una batalla. El fútbol no puede ser solo un balance. El viejo fútbol, pisado bajo una lluvia de dólares, necesita una bandera.


¿SIGUE EL CULEBRÓN?

Es difícil saber si no conseguirán que Mbappé renueve porque mil palacios están frente a sus ojos ofreciéndose. Sería iluso olvidar el terrible poder de convicción de esta gente, capaz de llegar a través de su poder financiero hasta donde no podemos imaginar. No quiero dudar del poder de los sueños, de ese alma del fútbol que enlaza el pasado, el presente y el futuro en una imagen dentro de ti que lleva una camiseta, solo una camiseta, unos colores. Quedan cuatro meses para que se abra la jaula, pero el prisionero ha de estar más tiempo y a sus oídos un arte de enorme seducción se acercará. El Madrid seguirá con el televisor encendido alimentando el culebrón, pero el futuro es incierto y nadie sabe nada.


EL DESENCANTO

Iban pasando los días y las noticias, como danzando en las palabras de un astuto culebrón, no llenaban de esperanza. En otras ocasiones, el desasosiego se apoderaba del ánimo, y se echaban apuestas en los bares sobre el final hermoso o amargo, según que parte, de la historia. Hubo un día en el que alguien, quizá el propio Florentino, avezado, lenguaraz e íntimo interlocutor de periodistas, lanzó las campanas mediáticas y como la pólvora corrió el rumor de que estaba hecho. Solo era cuestión de llegar a la última semana. Hasta la gente más ajena al fútbol estaba expectante a la resolución de la historia. Los días, como manzanas devoradas, alimentaban el tiempo. Pero al final la soberbia del muy rico es mayor que la del rico, y en consecuencia, llegó el desencanto.


UN DÍA TRISTE

Si amas el fútbol, debería quedarte un regusto amargo. Si solo manda el dinero, la historia estaría escrita antes de que suceda. Y si por algo el fútbol es hermoso, es porque rompe los vaticinios indudables, porque el débil castiga el mentón del fuerte, porque en el campo de juego hay una ley del esfuerzo que nadie puede comprar o apresar con los dólares. El Madrid, el Barça, el Milan o el Bayern son la leyenda de un deporte que es algo más que un deporte, de pundonor de victoria, de una esencia de ser, alérgica a la derrota, que ha fermentado el tiempo en muchos partidos. Si todo se encharca en una lluvia de dólares, el fútbol perderá su aura de sueño y misterio. Por eso, el martes fue un día triste, seas del equipo que seas.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/11/2022 a las 03:11h.