07/07/2021

EL TÚNEL DEL TIEMPO

EL OBSERVADOR

Hasta en el pueblo más perdido rompió la noche el gol de Morata. Ya estábamos mirando la puerta de salida. Italia, que salió del túnel del tiempo, fue más Italia que nunca y eso que los entendidos decían que le iba a disputar la posesión a España, porque ésta era otra Italia. Era la de siempre. Un ovillo en defensa. Venas eléctricas por las que sus delanteros como locos se iban al contraataque.

Estábamos muertos, pero el gol de Morata nos dio una vida que iniciaba su camino al bombo de la lotería, donde no se sabe si es el azar, los porteros o los lanzadores, quién teje el destino. Quizá los tres, porque lo que pasa siempre está sujeto a multitud de variables.

Fuimos mejores y perdimos como antes. Italia nos hizo este daño que décadas atrás nos generaba la angustia de lo imposible. Pudimos ganar, sobre todo si la lucidez goleadora hubiera aparecido después del tanto o en la primera parte de la prórroga. Pero no pasó y da mucha pena perder así. Da una tristeza de lluvia y la melancolía de lo que pudo ser y no fue, nos envuelve.

Hemos avanzado lejos cuando algunos pensaban, o deseaban, que lo llegaríamos ni a octavos. Hemos perdido en el infierno oscuro de los malditos penaltis, pero Luis Enrique y sus chavales nos han llegado al alma. Hemos creído en ellos y ellos nos han dado una absoluta entrega. Se merecen nuestro aplauso y nuestra deuda en el tiempo, porque si algo tiene esta selección es futuro. Hemos estado tan cerca y tan lejos. Hemos merecido ganar, por eso nuestro sueño n se convertirá en pesadilla.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 27/09/2021 a las 08:09h.