15/10/2020

LA ESPAÑA SIN LUZ

LAS CUATRO ESQUINAS

GOL, GALÁCTICO, LEYENDA, RÉQUIEM

LA ESPAÑA SIN LUZ

La luz unge cada objeto como miel, es la más alta música. El gol es la luz del fútbol, sin esa luz el juego termina siendo habitante de una penumbra, se diluye en el olvido aunque haya sido hermoso y grande. Ya sé que es injusto que todo lo que se entrena durante semanas, todo lo que se prepara con esfuerzo, inteligencia, talento, alma, ilusión, máxima dedicación, incluso genialidad - vaya descubrimiento Traoré - se quede en nada si la maldita pelota no entra en las redes. El fútbol es una complejidad que se resume en un grito: "¡Gol!". Un mundo lleno de esperanzas, sueños, heridas y canciones que como la materia se comprimen en un impulso, en un instante, en un segundo que es el Big Band de todo lo que pasa. En el principio fue la luz. Sin gol no hay luz, sin gol todo es oscuridad.


NEYMAR EN EL VIENTO

El día que por segunda vez Neymar se puso a tiro el Madrid debió contratarlo. Fuera de Messi y Cristiano es el único galáctico que existe. Ayer, viendo cómo hacía el mismo gesto de Ronaldo al marcar un gol, mover el índice arriba y abajo, como resaltando las vértebras de una lección, me dio pena no haberlo visto en el Madrid. Aunque solo fuese porque volvía a jugar en España. Verlo en el Madrid habría sido lo mejor para él y para Florentino. Estaban llamados a unirse después del primer chasco. Y si no vino fue porque nadie se atreve a echarle un pulso a un jeque que tiene dólares para enterrar a cualquiera en un pozo de problemas. Si te enfrentas a él te desestabiliza el equipo, la casa y la memoria. Neymar es el jugador que el Madrid necesita. Es un galáctico presidente, Florentino.


QUE NO SE ACABE NADAL

Tomamos el café humeante frente al televisor. Extendíamos los brazos y no nos tocábamos. Maldito virus. La arena roja brillaba en la pantalla y las gradas vacías pegaban un grito de angustia inútil. El serbio nos va a joder la sobremesa, nos decíamos con la mirada mientras Nadal corría calentando por la pista. Djokovic tenía una extraña cara de cachondeo. En sus ojos brillaba la victoria. Tenía esa mirada asesina de siempre. Djokovic ganaba 40 a 15 en el primer juego. Teníamos miedo, no puedo dejar de reconocerlo. Cuando pedimos otros cubatas Nadal ganaba 5 a 0. Era él quien tenía la mirada asesina. El serbio sudaba por su rostro de asombro y miedo. Nadal subió el último escalón de una gloria desconocida. Desde allí pidió a los cielos que se acabara este tiempo de angustia y tristeza.


LOS UTILLEROS

Nos cosía los pantalones cuando se desgarraban entre las piedras y el barro. Qué manejo de la aguja y del corazón. Fue el primero que vimos al entrar en el vestuario. Nos recibió con pleitesía aunque fuésemos infantiles, el último escalón del Calvo Sotelo FC, sueño de noches en las que nos veíamos marcando goles, evitándolos, realizando jugadas que envidiarían Pelé, Di Stéfano, Maradona o Messi. Siempre su sonrisa, su consejo, su corazón y su abrazo. Me ha acordado de él al conocer el fallecimiento de "Españeta", el querido e histórico utillero del Valencia. Cada uno de aquellos chavales nos fuimos del club, pero no hemos olvidado a aquel hombre afable y bueno que siempre nos dio un consejo útil y cuidó de nosotros. Seguro lo mismo que "Españeta", a quien Dios tenga en su gloria.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 29/10/2020 a las 00:10h.