08/10/2020

EL HOMBRE QUE YA NO EXISTE

LAS CUATRO ESQUINAS

ADIÓS, JUSTICIA, DESASTRE, TESTARUDEZ

EL HOMBRE QUE YA NO EXISTE

Bartomeu es como el muñeco de feria al que le llueven pelotazos, pero a diferencia de este, se mantiene en vilo, tambaleándose, agarrándose a un clavo ardiendo. Bartomeu es como esos personajes de "El sexto sentido", o "Los otros", que ya están muertos pero aún no lo saben y siguen yendo al trabajo, al restaurante, pero ya casi nadie los ve y no quieren sentir que no existen. Los poderes que rodean como halcones el trono de Bartomeu ya han lanzado sus ejércitos a una guerra ficticia, porque Bartomeu ya está en la frontera entre el ser y el no ser, en el purgatorio de la nada, y si quiere agarrarse a la vida lo lanzarán al infierno del descrédito absoluto, que es el paso siguiente al descrédito latente que ahora lo envuelve. Bartomeu ya no existe, pero él aún no lo sabe.


EL TRONO DE RAMOS

El mundo de los premios es injusto y perverso. Se suelen mezclar tantos intereses que el puro y desnudo del mérito muchas veces es el que menos importa. Esto es así en todos los órdenes de la vida, y en el fútbol no iba a ser de otra manera. A mí me parece de una tremenda injusticia que Ramos no haya rozado siquiera la cumbre del Balón de Oro. Quizás antes, con la dictadura de Messi y Cristiano todo lo demás se oscurecía, pero ahora el campo es más abierto y no entiendo que a quien muchos consideran el mejor defensa del mundo no suela estar al menos en el podio de aspirantes. Esas tres Champions seguidas, o cuatro en cinco años, deberían ser un aval de peso. Todo el mundo quiere tener a Ramos en su equipo. Eso ha de tener más peso en las votaciones. Ojalá impere la justicia.


LA ESCLEROSIS DEL VALENCIA

Mi colega es del Valencia y lo veo desfallecer viendo cómo ese hermoso proyecto de Marcelino y Alemany, que ganó una Copa al Barça y se clasificó para la Champions, se diluye en el viento, mientras los propietarios, que prometieron incluso terminar el estadio, van vendiendo la casa a trozos, desactivando la ilusión de una afición inmensa, tratando a un equipo histórico como una empresa de nadie en un balance incendiado. Mis amigos del Valencia se dividen entre los que quieren que Javi Gracia dimita y el batacazo sea monumental para que se vaya Lim, y los que les puede el amor al club y piden el sacrificio de trabajar con los peores gestores que existen. Pero ambos coinciden en el que el Valencia es una casa de sueños perdidos. Ojalá en el futuro espere un amor correspondido.


LLORENTE, SIN PERDÓN

La dura batalla entre el bolsillo y el corazón. Al cabo los jugadores son profesionales en una etapa corta (salvo Joaquín, Buffon y otros) y han de aprovechar sus oportunidades. Si llega una gran oferta deben encerrar el corazón en un cofre y aceptarla. Nadie sabe si mañana una lesión o una mala temporada te lleva al ostracismo, y ya no te quiere nadie. Cualquiera en su trabajo quiere prosperar. Nadie puede achacarle que lo haga. Pues bien, en el Athletic de Bilbao hay gente de mollera granítica que no entiende que Llorente emigrara en su día, atraído por ofertas más prósperas. Ahora han puesto un ofuscado veto para que no vuelva, aunque el equipo lo necesite y él vaya sin coste de traspaso. Hay gente que pide a los futbolistas cosas que ellos no harían en su trabajo.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/10/2020 a las 23:10h.