23/07/2020

EL ENREDO INFINITO

LAS CUATRO ESQUINAS

LÍO, METÁFORA, CONTRATO, EFICACIA

EL ENREDO INFINITO

Todos se quejan y no parece que haya solución aceptable. Se desconoce quién cometió el error inicial causa de sucesivos errores. Si fue alguien del Fuenlabrada o de LaLiga, si algún jugador o no sé quién que no hizo un informe, o quizá todos o es que Tebas entendió que el mal menor era adulterar una competición en la última jornada antes que suspenderla. Vaya lío. Es puro esperpento. Los tertulianos cascan y el asunto se sigue enredando. Hay quien no lo tiene claro pero no lo sabe. Hay quien lo tiene claro pero sabe que eso no le lleva a ninguna parte. La Xunta quiere ir de fiscal y tampoco creo que eso lleve a ninguna parte. Si viviera Berlanga tendría para hincharse. Valle Inclán se quedaría asustado del enredo. Eugène Ionesco escribiría una obra del teatro de absurdo inigualable.


LENDOIRO Y VINÍCIUS

Con ironía chunga más que otra cosa Lendoiro ha llamado a Tebas el "Vinícius de los despachos". No creo que haya malicia en esa metáfora, pero lo que veo claro es que no viene a cuento. Está muy forzada y Lendoiro haría bien en desmarcarse de sí mismo deshaciendo esa absurda comparación. Pero a mí sí me sirve la cita para decir que Vinícius es un jugador que me encanta. Tiene una endiablada velocidad y un maravilloso regate. En los últimos partidos ha sido fundamental no solo marcando goles, sino rompiendo con su juego atrevido y de inmensa calidad a las férreas defensas. Cierto que vino en un momento terrible del Madrid y le echaron encima una tarea imposible, pero poco a poco va demostrando su valor. Y sobre esa tan manida falta de eficacia final que le pregunten a Piqué.


HOMBRES DE HIELO

Imagino a Jonathan Barnett tomando el té de las cinco de la tarde. Está con Bale. Tiene la tacita y el dedito levantado. Pone boca de pitiminí y da un sorbito. En ese instante una voz que sale de una tele anuncia el fin del mundo. Un meteorito se acerca a la tierra. Ni Barnett ni Bale se inmutan. Siguen tomando el té como si nada. Ni siquiera comentan la noticia. Se miran como dos estatuas mientras un inmenso griterío suena y el Papa llama a la calma y a la fe en Dios. Mientras Barnett le pregunta a Bale si quiere leche se oyen por la calle ruidos de cristales rotos. Así permanecen un buen rato. Por todas partes el mundo estalla. En la tele dicen que el meteorito caerá a finales de junio de 2022. "Qué suerte Gareth", le dice Jonathan, "vas a poder cobrar todo el contrato".


¡VIVA BENZEMA!

La portada de L'Equipe. El sueño de un Balón de Oro imposible porque el maldito virus es experto en cancelar sueños. Quién dice que no lo podría haber ganado si conquista la Champions. En el camino estaba. Ese extraño asunto que lo mantiene muchos años fuera de su selección (no entiendo esa especie de castigo a perpetuidad). La portada del periódico francés podría estar, como un Balón de Oro bis, enmarcada. El talento puro, hasta ahora encogido bajo la sombra de Cristiano. El valor de ser con los otros. El gran asistente generoso que se vuelve depredador. La belleza de sus movimientos. Benzema es uno de los más grandes jugadores que ha llegado a nuestra Liga. Con unos pocos movimientos justifica un partido. No consigue que te guste el fútbol sino que lo ames. ¡Viva Benzema!


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/11/2020 a las 13:11h.