16/07/2020

ULISES ZIDANE

LAS CUATRO ESQUINAS

SIRENAS, PODER, CLAVO, VOLAR

ULISES ZIDANE

Le digan lo que le digan, canten las alabanzas que canten, Zidane permanece sordo al entorno y se centra en lo importante, el próximo partido. Cualquiera puede tener un mal trance. El fútbol es extraño. Te atrapa la confianza, bajas la guardia, pasan por encima de ti y te quitan la sonrisa. Por eso Zidane lo tiene claro. Sus enemigos son los que tocan o saborean una copa que aún no ha ganado. La historia del fútbol está llena de batacazos. Por eso, Zidane se amarra al mástil del próximo partido y quiere al equipo ajeno al ruido exterior. No quiere que oigan los cantos de sirena del ambiente. Aún no se ha llegado a puerto y sabe que hay muchos marinos que naufragaron viendo el faro. Además, sabe que sería faltar el respeto a un rival que se va a dejar todo en el campo.


EL DESASTRE DEL VALENCIA

Me imagino a la afición del Valencia preguntándose todavía qué sentido tuvo destrozar a un equipo ganador. Cómo es posible que un pulso englobe una actitud soberbia y, a la vez, necia. Pues no hay peor poder que el que sirve para hacer mal lo que estaba bien hecho. Y no hay peor poder que el que no respeta los valores de los técnicos que ha contratado, incluso que éstos no se plieguen a una mala decisión que afecta a sus obligaciones. El virus nos ha demostrado que el poder no puede pasar por encima de los técnicos, sino que ha de servirse de ellos, de sus conocimientos, para tomar las buenas decisiones. Trump o Lim demuestran que el poder obsesivo genera víctimas. En el caso del Valencia ha sido un buen equipo ahora desnortado, ahora un juguete del jefe.


BARÇA Y CHAMPIONS

Si los vaticinios se cumplen y el Madrid no tira por tierra el capital ganado con tanto esfuerzo, el Barça solo tiene la Champions para salvar la temporada. Eso le pasó muchas veces al Madrid y ese clavo ardiendo sirvió de acicate para ganar un trofeo aún mayor que la Liga. Sentirse en el borde del precipicio acrecienta los sentidos. Ver enfrente la derrota, con su amargo gusto, alienta dejarse todo para no caer en ella, para no acostumbrarse a vivir en su regazo. Quizá pueda ser el año del Barça y pueda conseguir esa "copa tan linda". Para Messi es una razón para ser, para desplegar su mejor catálogo de jugadas y goles. Cada año es un año en el que no se ganó la Champions para el Barça. Vamos a ver si Setién es capaz de recoger esa ansia y transformarla en fútbol.


LA EDAD Y EL VACÍO

He visto en Jugones a Al Blaschke, de 103 años, saltar en paracaídas para celebrar la graduación de sus dos nietos. 47 segundos cruzando el viento para llegar a tierra sano y salvo. Quiero pensar en lo que habrá sentido este hombre que apresa la vida entre sus arrugas y su inmensa memoria. Deseaba ver el cielo, sentir el mundo pequeño desde la amplitud del vacío, conocer ese sueño humano de volar, sentirse pájaro por un instante, rey del viento. Abrir los brazos y sentir que son alas que planean sobre las montañas. Me gustaría haberle podido preguntar si era como esperaba. Saber si fue aún más emocionante o si volvería a repetirlo cuando cumpla los 104 años, o cuando la ocasión lo permita. De niño soñaba con volar. Me preguntaba por qué Dios no nos dio alas como a los pájaros.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/11/2020 a las 12:11h.