05/03/2020

LA GACELA OSCURA

LAS CUATRO ESQUINAS

VELOCIDAD, ETERNIDAD, SUEÑO, VIRUS

LA GACELA OSCURA

No puedo de dejar de pensar en Vinícius de Moraes y la Bossa Nova, ese amor entre el jazz y la samba, sonando por cualquier espaciosa playa de Brasil. Veo correr a Vinícius y una inmensa sangre brasileña como la samba baila por la yerba. Vinícius es puro Brasil en las venas de la Liga. Sentí que la justicia golpeaba como una ola de Copacabana en ojos descreídos. La excesiva exigencia ahogaba su fuerza joven. Pero los madridistas pudieron gozar el sueño. Y aquellos que con atroz falta de respeto de mofaron de él silenciaron. Sin Vinícius el Madrid habría perdido. Su velocidad y su regate son lujos en este fútbol de baldosa y estructura. Hay tan pocos que rompen defensas. Son tan necesarios. Vinícius rompe la calma de lo anodino. Hay que alentar su atrevimiento y luego gozar de su juego.


FÚTBOL SOBRE EL TIEMPO

Los Clásicos nunca mueren. Se juegan mucho antes del partido, y luego continúan más, hasta que por alguna victoria trascendente ahoga la derrota, o una derrota cruel ahoga la victoria. Los Clásicos son corona de nubes que cae sobre la frente del vendedor. Son una aguja de fuego y pimienta que se clava en las venas del perdedor. Para éste los defectos se amplifican, las virtudes se encogen. Para el otro las ausencias son presencias, y lo positivo se observa por unas lentes de aumento. Hasta que una victoria trascendente no aparece, el perdedor no se quita la angustia de dentro. Hasta que no llega otro Clásico para vengarse, no es capaz de dormir a pierna suelta sin su rabia. Ojalá el Madrid elimine al City y Europa nos ofrezca otro Clásico. Quizá una final. Difícil pero no imposible.


VICTORIAS NO SON DERROTAS

Algunos no son justos con Zidane. Le acusan de decisiones acertadas. Dicen que en su victoria está su derrota. Si Vinícius juega bien dicen que, como no le gusta, su buen partido es una derrota para él. Pero todo tiene un recorrido, y el que Vinícius esté bien, es por la manera como Zidane lo ha tratado. Eliminó exigencias que lo habrían llevado al fracaso. Y si no le gusta, cómo es posible que fuera titular con el Manchester y el Barça. Extraña manera de actuar con quien no te gusta. También quieren que el gol de Mariano se convierta en un fracaso del entrenador. Estaba en el banquillo, presto a sustituir nada menos que a Benzema si se hubiese lesionado. No pones ahí a alguien que no te gusta. Son críticas injustas, pues pocos como Zidane saben enganchar a más de once jugadores.


ESTADIOS FANTASMA

Comenté con mi colega de página, Juan Carlos Fernández, que el dibujo de la semana pasada había sido el ideal para ésta. Nos adelantamos unos días. Entonces un virus verde sustituía el balón. El mal llega al deporte y ya hay partidos de fútbol o baloncesto en los que se oye fuerte el ruido del balón y los gritos, los comentarios de los jugadores. Da la sensación de que vemos un entrenamiento. De que lo que allí se juega no es importante, porque falta el furor y calor de la gente, el velo de cabezas sobre la grada llenado el juego de vida. En esa soledad el deporte pierde vida. Hay quien dice que paga el deporte más que otros actos sociales. No sé, quizá, pero con sola una infección que hubiera por no seguir lo que dice Sanidad, está justificado. Sanidad sabe lo que hace, creo, porque si no...


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 28/03/2020 a las 16:03h.