26/09/2019

LAS GARRAS DE LA CRISIS

LAS CUATRO ESQUINAS

DEPREDADORES, ETERNIDAD, ROSA, POESÍA

LAS GARRAS DE LA CRISIS

Con dos malas tardes los grandes entran en crisis. La gente no perdona que los ricos sean vulgares. Es una asociación mental inevitable. Si tienes a los más caros debes arrollar. Pero, como bien dice Piqué, los jugadores no son máquinas. Y además los otros no son niños jugando en el recreo. Por eso si no das todo de ti, o te entrenas mal lleno de compromisos publicitarios, viene un chaval y no te deja ni que la toques. Llegan los "pequeños" y te meten en tu área, te obligan a pedir el final, como el otro día el Barça. Esa crisis va en puente aéreo o en metro. Visita una casa y luego vuelve a otra. De Madrid a Barcelona y puede que pronto a Madrid. Porque con solo un partido se cae o se levanta el mundo. La crisis tiene unas garras de depredador hambriento. Y no hace ascos a nadie.


EL CLUB DE LOS CUARENTA

Joaquín (Iulio en la escena, algo así como Eugenio pero con la cara siempre sonriente) se marcó el otro día un partidazo. Viendo sus asistencias, sus regates (una cola de vaca digna del mismísimo Romário), su desgaste incansable cualquiera diría que ya siente el aire de los cuarenta. Se ve que hay mucho entrenamiento, vida sana y poco ardor noctámbulo, si no ahora estaría llevando las relaciones institucionales del Betis. Estoy seguro que, como Ronaldo quiere para sí, llegará a los cuarenta jugando en su Betis, y seguirá dando asistencias y realizando regates. Con cuarenta no entrará en mal club, tendrá de compadres a Valerón, Roberto Carlos, Maldini, Buffon, Gigss, Donato, Romário, etc... Aunque de Joaquín pediría que estuviese hasta los cincuenta, o que no se vaya nunca.


¡BENZEMA ES ASÍ!

¡No le toques ya más, que así es la rosa!", escribe el poeta Juan Ramón Jiménez. Dice que el excesivo halago, o la abundancia de palabras, oculta la evidente belleza de la rosa. De Benzema se podría decir igual: "¡No le toques ya más, que así es Benzema!". Y así ha sido siempre, aunque hace poco muchos decían que era un cardo y no una rosa. Cuántas tertulias sobre su inutilidad. Cuántos artículos llamándole insulso. Ahora muestra lo que siempre atesoró, pero con más gol. Y aunque parezca que no, la diferencia no es tanta. Hace lo mismo, se ofrece, ayuda, molesta, abre huecos, se mueve en un inmenso ballet de belleza futbolística. Hoy muchos que ayer lo aplastaban lo ensalzan. Vana tarea, una y otra. Benzema es así. El rey de un fútbol elegante y preciso que no necesita definición.


EL JEQUE POETA

Sigo con la poesía, perdón, pero es la realidad. Solo un poeta, como es el jeque saudí Turki Al-Sheikh, podría ser tan creativo como es él con el Almería. El poeta jeque presidente de club, huelga decir millonario, tiene reuniones privadas con entrenadores para hablar de la filosofía del fútbol (que haberla hayla, aunque algunos no lo crean), de cantera y me imagino que de la vida de aquí y allá, como haría el poeta persa Omar Jayyan mirando las estrellas. Además, sortea un Audi en cada partido y está enganchando de manera abrumadora a la afición. El jeque poeta está escribiendo con el Almería una Oda sublime. Este sí es un buen jeque, y no otros que mucho anuncian y luego ni se gastan un euro ni escriben un poema. Y no miro a ningún lado, aunque sin salirme de Andalucía.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 19/10/2019 a las 02:10h.