28/06/2019

UNA NUEVA EXPERIENCIA

LAS CUATRO ESQUINAS

FEMENINO, GALÁCTICOS, VUELTA, SOPONCIO

UNA NUEVA EXPERIENCIA

El paisano no salía de su asombro. Gritaba con la bufanda de España al cuello a pesar de este brumoso calor. Sudando gozaba frente a la tele mirando a España contra Estados Unidos. Cómo ha cambiado esto tío susurraba. Si me dicen que me voy a tragar un partido entero de fútbol femenino no me lo creo. Y que además esté enganchado como si fuese la Champions. Cómo juega esa chavala espigada y ágil como una anguila, Lucía. Encara en cuanto puede. Y vaya defensa sólida esa Irene Paredes. Mirada al frente, cortando, como diciendo llegas a mi territorio y te sometes. Y vaya gol por la escuadra el de Jennifer Hermoso, nos levantó de las sillas. El paisano dice que a partir de ahora la vida tiene más fútbol. Su mujer, algo desdeñosa, mira a lo lejos como diciendo más fútbol no por favor.


DELIRIOS DE GRANDEZA

¿Alguien no quiere que venga Neymar? Por muy anticulé que seas, si amas el fútbol, deseas ver aquí esa delicadeza, ese desparpajo y estilismo que bulle sobre la yerba cuando Neymar encara. Es extraño que un medio francés, L'Equipe, hable de delirios de grandeza cuando eso es la grandeur, algo tan francés como la torre Eiffel o el croissant. Solo hay que observar las inmensas avenidas de París para entender qué es la grandeza. Y en todo caso en fútbol nunca será un delirio, pues los grandes jugadores siempre pueden jugar juntos. La historia del fútbol está llena de "delirios de grandeza". Si al Barça le sale forjará un cuarteto de ensueño. Un póker de ases que levantará nuestra liga sobre las sombras que aparecen. Messi, Suárez, Griezmann y Neymar. Un Barça galáctico.


Y VOLVER, VOLVER, VOLVER

Siempre es necesaria una gran historia en el deporte. La vida cotidiana, repetitiva, sin el instinto de llegar a una cima, vuelve vegetal lo animal. Todo se adormece. Y para una gran historia hacen falta grandes personajes. Y amor por medio, incluso odio, decepción, orgullo pisado, algo que vencer con el regreso de un sueño. No encuentro historia más grande en la Fórmula 1 que la vuelta de Alonso a Ferrari. No podría encontrar un director de Hollywood mejores ingredientes para un Oscar. Para un peliculón. Regresar de esta errabunda caminata por los circuitos del mundo. Volver a ese Real Madrid de la velocidad. El hambre, talento, valentía, alma insatisfecha de Alonso, es lo que necesita Ferrari. La aspiración persistente de grandeza de Ferrari es lo que necesita Alonso.


MALDITO CALOR

La vida parece un spaghetti western. El calor llueve amarillo sobre la vida. Te echas y nadas en ti como un pez que se ahoga. Cuando anochece sales al velador y te sientas a beber una cerveza que al minuto ya está caliente. Miras la tele y ves el partido. Los jugadores están hidratándose como focas en el desierto, rumian por el campo como con un enorme peso encima. Poner un partido a las seis de la tarde es un castigo inquisitorial. Hasta el balón se queja del látigo de fuego del tiempo. Le digo al chérif del velador que busque a ver si encuentra por alguna cadena pruebas de natación. Al menos para que el frescor de las imágenes nos salte a la cara. Rastrea por los doscientos canales. No encuentra ninguna. Las farolas quitan sus ojos de la tele. Da angustia ver el balón en juego.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 19/07/2019 a las 22:07h.