08/03/2019

LA LUZ DE LA LEYENDA

LAS CUATRO ESQUINAS

LEYENDA, TRISTEZA, REGRESO, ESENCIA

LA LUZ DE LA LEYENDA

Todo lo que amamos se rompe como el cristal. La felicidad es humo. Noche de tristeza y dolor. Los sueños ruedan por la escalera. Las gradas solitarias agarran el recuerdo del gozo enfervorizado. Goles en la cima del fútbol. La luz de la leyenda. Hemos sido testigos de un prodigio. Quizá pasen décadas hasta que podamos volver a verlo. Todo lo que sube al infinito baja hasta el barro. Somos polvo, y tarde o temprano, el polvo nos acoge. La caída es dura y refulge en la noche como una ilusión despedazada. No puede ser siempre lo mismo. Pero la decepción ha de ser una espera. Y no se puede olvidar, como por arte de angustia, todas esas grandes batallas victoriosas. Porque si las olvidas es como si no hubiesen sucedido. Y eso no es justo. Nada es inmortal. Nada es permanente. ¡Hala Madrid!


NOCHE DE TRISTEZA

Estuve en el campo la noche de la catástrofe. No estaba lejos del palco. Pude ver la penumbra que envolvía a Florentino. Tenía una seria mueca de pálido mosqueo. No vi justo que después de tantas noches de gloria la gente gritara: "¡Florentino dimisión!". Vivir sin memoria es ser un vegetal. Pero entendí porque miraba a la gente, que una tremenda decepción clavaba lágrimas en las gradas. Esa huida antes de que finalizase el partido. Esas broncas con los holandeses. Esa piedra punzante contra el corazón. Los goles heridas hondas. El Ajax manoseó al Madrid. Le dio una lección de fútbol. Lo dejó como un alumno torpe. Unos chavales a mi lado rompieron a llorar. Unos tipos energúmenos agotaron el catálogo de insultos. Todo rey dobla sus rodillas ante la realidad del tiempo. Es ley de vida.


EL DESEADO REGRESO

Escribí una esquina sobre el regreso de Zidane. Lo hice porque alguien del Madrid me dijo que volvería. Volverán las oscuras golondrinas a las esquinas de la primavera. Mas no la publiqué porque sentía que podía ser un texto extraño. Se acababa de ir cómo iba a volver. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho. Creo que Zidane le debe al Madrid, sobre todo a los madridistas, volver después de haberlo dejado tirado. Creo que el Madrid le debe una excusa por no haber aceptado sus propuestas. El tiempo ha demostrado que conocía el virus del equipo. No hacerle caso fue la primera decisión errónea de cuantas han llevado a esto. Ahora el Madrid y Zidane tienen que encontrarse de nuevo. Por supuesto en junio. En esta temporada sería otro error más de la gran cadena de errores cometidos.


LA ESENCIA NO SE COMPRA

Se estrellaron los dólares contra la yerba. Bolsas con cientos de millones cayeron frente al valor de lo histórico. Cuando el Manchester se puso dos a uno los dólares se disolvieron en un barreño de nervios. Aquellos primeros minutos del PSG para empatar con dominio y talento no volvieron al campo. El fútbol se abonaba a la épica. Como tantas veces hace. Se mascaba en el viento que al final el PSG se iría por el pasillo de los olvidados. El poder de lo instantáneo y el dólar frente a un equipo que lo ha vivido todo, que es una esencia del fútbol, nada puede. La fuerza del talonario se diluye cuando llega el momento de la verdad. Piernas que tiemblan. Corazones hirviendo. Cerebros ofuscados en el miedo a perder. El elixir contra ese miedo no se puede comprar solo con dinero.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 19/03/2019 a las 17:03h.