01/03/2019

PAISAJE DE TRISTEZA

LAS CUATRO ESQUINAS

TRISTEZA, OPORTUNIDAD, INFIERNO, DESOBEDIENCIA

PAISAJE DE TRISTEZA

Como un destello rompiendo la penumbra, una bocanada de aire retirando la asfixia, un estallido de gozo contra la angustia habría sido caer como un regalo merecido. Pero no, no era un regalo merecido. Era el premio a los méritos, ansias, valor de un equipo que avasallaba, encerrada, escondía al otro en sí mismo, hasta el punto de que Messi, en algún momento, se doblaba con las manos en las caderas, tosiendo, mascullando su soledad en el campo. Vinícius o Reguilón o Lucas Vázquez, como boxeadores, golpeaban una y otra vez el careto de Piqué, las mandíbulas de Jordi Alba o Lenglet. El medio campo robaba, repartía, devoraba a un Barça superado que solo puede presumir de la victoria. Claro que eso es mucho. Eso es todo. Porque el fútbol a veces es injusto.


LA VENGANZA

Mas la tristeza es efímera. Pronto llega otra oportunidad. A la vuelta de la esquina hay otro partido para ahogar las penas. Y luego otro y luego otro. Así hasta el infinito. Otro para recordar el hambre con el que devoraron la camiseta del Barça. También la cautela que faltó ante los goles. Volverá a rugir el estadio. Volverá a sonar el himno como una voz inmensa. Volverá a explayarse el corazón del deseo. Volverá el árbitro a ofrecer una venganza para que la injusticia quede enterrada. Hay que rebelarse contra la injusticia. Arrancarse de dentro la fuerza con la que domar el destino. El fútbol a veces es justo. Hay que creer, degollar los errores, y luchar por volver a tener esas oportunidades perdidas para ganarlas ahora, porque si se insiste tarde o temprano la pelota entra.


EL INFIERNO ESPERA

Quizás en Turín, poderes extraños, o no tan extraños, están comenzando a confabularse para vencer al Atlético. Porque la Juve, con todo su poder de Agnelli, Rosetti y la UEFA, no puede quedarse tirada, y más con Ronaldo, gran revulsivo del calcio. El Atlético tiene que ir como si no hubiera ganado nada. Como si no hubiera existido el partido de ida. Y saber que con su fuerza, su experiencia, su garra, va a Turín no a no perder un partido, sino a ganarlo. No es la primera vez que Simeone se merienda a un favorito. No es la primera vez que rompe las amarras, y con su férreo sistema amordaza al enemigo. La Juve irá a muerte. Ojalá no se desplieguen extrañas ayudas. Será un infierno en la tierra. Pero ya sabemos que el Atlético sabe nadar entre las llamas.


EL ENTRENADOR BURLADO

Sarri tiró algo al suelo. Con un mosqueo gigantesco pegó un salto, como al que le escuece algo, y salió corriendo al vestuario. Allí se miró al espejo y se dijo pero qué haces imbécil, si tú eres aquí el que manda, sal ahora mismo y dile al portero que bien o mal tú mandas y que se vaya del campo echando leches, que vas a quedar como un manta en medio de la gran Premier League. Saltó al campo, como rejuvenecido, y le dijo a Kepa que afuera, que entraba Willy Caballero, quien como un pollo de feria no sabía si tirar para afuera o para adentro. Pero nada, Kepa, como si Sarri fuese un moscardón molesto, se lo quitaba de encima cortando el aire con sus manos, y con sus santos "cojines" le decía que se quedaba en el campo. Y se quedó, vaya que si se quedó. Ahora, a ver cuándo vuelve.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 19/03/2019 a las 17:03h.