04/01/2019

MIEDO AL JEQUE

LAS CUATRO ESQUINAS

MIEDO, PASILLO, HERENCIA, INFIERNO

MIEDO AL JEQUE

O al Emir, da igual, en todo caso a una montaña inmensa de dólares que pulula por el mundo, una masa de dinero que como lluvia ácida cae sobre el fútbol imponiendo su ley. En esa nube de dólares los miles de millones danzan como gotitas de agua, llueven donde les da la gana, compran lo que les apetece. Cuánto tiene le dueño del PSG, el Emir de Qatar Tamim bin Hamad Al-Thani, no creo que ni él lo sepa. Pero sí lo suficiente para que nadie le toque los cataplines. El Barça lo comprobó con Verratti. Ahora anda acojonado con lo de Rabiot, no enfademos al monstruo que nos come. El Madrid vio las barbas de su vecino quemar y dejó para cuando palacio quiera lo de Neymar. UEFA y FIFA se las tragan todas. Hablamos de dólares. Malos tiempos para la lírica. Ya no hay valor. Solo precio.


RESPETO AL CAMPEÓN

Fue dificilísimo levantar la copa en ese desierto con más opulencia que arena. Querían hacerlo muchos pero solo lo hizo uno. Los míticos Bayern, City, Juve, Barça, River... se quedaron en el camino de esa atroz carrera que exprime la soberbia. En el Zayed Sports City Stadium de Abu Dhabi sólo un equipo miró al cielo, el Madrid, después de una durísima campaña en la que hubo de ganar algún partido en el límite. Porque no podemos ver el Mundial de Clubes sin unirlo a todas las ligas del mundo, en las que todos los equipos son aspirantes, por ello todos juegan el Mundial. También el Barça que se negó a realizar un pasillo que el Villarreal ha visto justo, lógico y necesario. Antes de la rivalidad está el respeto. Y no hay mayor respeto que reconocer al campeón.


MOU COMO EL CID

Hay una nueva razón en el fútbol para ganar, que no es la victoria en sí o la consecución del título perseguido. Tampoco, como ocurre entre el Madrid y el Barça o el Atlético, esa por darle rabia al otro. Ésta nueva consiste en ganar para "dar por culo" a Mourinho. Ganar para roerle el orgullo, y que lo pase mal como piensan él las hizo pasar. Lo de Pogba es soberbio. Cara de ganso, de no querer na de na, de yonqui del videojuego, bostezo glu glu y se va Mourinho y se despierta el atroz guerrero. Le nace la sonrisa del colega enrollao, y engancha balones que antes veía pasar como si fuesen el tren de las afueras. Pero no solo Pogba. Algo así pasó en el Madrid. Se fue Mou y en poco empezaron a caer Champions a "tutiplén". Es que Mou gana hasta después de muerto, como el Cid.


EL INFIERNO DE NADAL

Terrible confesión de Nadal, no teme jugar con dolor, teme la terrible ruptura. Músculos, articulaciones, contra cemento, rodar mientras los tendones crujen de dolor, luchar contra el cuerpo con todo el valor, la fe y la pasión pero que no sea suficiente, que el cuerpo en algún momento impone su ley dolorosa. Las malditas lesiones hasta ahora están evitando que Nadal pueda dejar su carrera como el mejor de la historia. Estadísticas horrorosas de días y días perdidos, su rostro angustiado, su gesto diciendo que él hace todo lo que puede pero un maldito duende raja sus fibras cuando menos lo espera. Para Nadal ha de ser un infierno en las pistas. Pero, como siempre, hay que seguir luchando, esperar que esta vez sí, ya, ahora, las lesiones se olviden por un tiempo importante.


Twitter: @ManuelMjulia

Impreso desde www.manueljulia.com el día 24/06/2019 a las 21:06h.