25/11/2018

CASTILLA OLVIDADA

Castilla olvidada. El corazón que se vuelve misterioso por las tierras de Castilla. Aquellas que Machado, Azorín, Unamuno y tantos sintieron bellas en su adusta efigie, intensas bajo el aire libre de la lejanía, amargas en su historia pero, en la frontera del tiempo, con el alma llena de la espiritualidad que Santa Teresa o San Juan de la Cruz ofrecieron en su poesía desnuda. Sí, tierras desnudas, pero vestidas con la inteligencia de los que han soportado todas las batallas. Castilla guerrera ayer, conquistando el mundo con un sueño en el brillo de las espadas, y hoy escondida, invisible, como si no existiera en esta España que se despereza en manos de un nacionalismo estrecho, ese que todavía hierve de rencor interminable. España se cae de la memoria no para recuperar ese semblante de las Españas, que en la Edad Media contenía la diversa riqueza de Iberia, sino para crear un futuro vacío. Como dijo Ortega, encontremos una luz común en la convivencia y la batalla que siempre ha envuelto el corazón de esta tierra.

Castilla es reina pero desde hace varios siglos sin otro poder que el de su imagen. El imperio que sirve solo para el recuerdo. Castilla la dominadora dominada, condenada al agrio ruralismo de los terratenientes, olvidada por los reyes en los caminos, en las grandes obras, en la distribución de los recursos, aplastada en su señorío para siempre, en manos de poderes lejanos. Los pueblos cayéndose de abandono, quedándose perdidos en kilómetros y kilómetros de nada. Ahora como fantasmas, huecos de un recuerdo, espectros de tierra o en el fondo de las aguas. No sé, cuando hablan desde cierta periferia, las regiones más ricas, de poder a qué se refieren. El enemigo dominador, oh paradoja, fue el dominado. Durante el siglo XVIII, en los incipientes procesos de industrialización, y en los grandes beneficios del comercio con las indias, Castilla fue olvidada.

Cuando, durante el franquismo, los planes de desarrollo decidían las grandes infraestructuras, las zonas industriales, y las empresas públicas (INI) sellaban la riqueza y el empleo, Castilla fue olvidada. Incluso cuando en la Transición se decidió la nueva forma administrativa de España, reconociendo nacionalidades, creando regiones, algunas ficticias, Castilla fue olvidada. Se la partió en dos. Se dividió su fuerza para que quedara perdida en las sombras de su historia.

Castilla olvidada desde hace tanto tiempo. Castilla devorada por retórica fatal de los que tuvieron todo, frente a los que desde hace mucho, solo tenemos nada. Quién defiende a Castilla me pregunto. Quién clama por la injusticia con Castilla. Quién la rescata de su olvido, quién levanta su voz para que tantas voces injustas se callen. Todos quieren más, menos Castilla, que en silencio escucha.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 12/12/2018 a las 00:12h.