18/11/2018

EL MARATÓN ELECTORAL

Se abre el umbral a una interminable campaña electoral que acabará en varios años, cuando sean las elecciones catalanas y vascas. Primero Andalucía, el más grande escaparate para que los partidos puedan mostrarse en este maratón de discursos, mítines, promesas grandilocuentes, poses ancladas en el marketing, todo el muestrario de actos que componen las campañas electorales. Luego generales ahora o cualquiera sabe, las locales y autonómicas, europeas, vascas y catalanas después. Son verdaderas batallas de lengua e imagen, y no en vano se nominan las actuaciones en base a la terminología de guerra. Campañas, equipos, impactos… etc, pues sin que por supuesto impere la violencia, al menos física, los estrategas y cuanto político profesional hay en este país entran en modo guerrero y todo se subordina a si es positivo o negativo para la emisión inminente de votos. El alma democrática de este país, en lo que a expresión electoral se refiere, se saciará por fortuna y al cabo cada partido, desde la contabilidad de las urnas, recibirá su merecido. Unos elevarán loas al pueblo, otros se dañarán en sus expectativas, alguno seguirá igual, aunque al cabo debemos tener por inevitable que todos ganarán algo, de una u otra manera.

Mientras pienso en esta interminable batalla, me ha dado por rastrear y bucear en los indicadores del Centro de Investigaciones Sociológicas para ver cuáles son los problemas que más preocupan a los españoles. Quiero tener claro si en los miles de discursos, si en las incontables promesas, unos y otros se dedicarán a reflejar estos problemas, y por supuesto si ofrecerán soluciones viables, reales, para abordarlos con ciertas garantías de éxito. Lo que más preocupa a los españoles, con gran diferencia sobre lo siguiente, es el paro. En la encuesta se solicitan solo tres problemas, y en el mes de octubre el 59,8 de los encuestados lo citó. En meses anteriores sigue esta senda, e incluso es superior. Por ello imagino que habrá propuestas claras para abordarlo. De qué sirve lo demás si uno está sin trabajo. Aquí sobran las retóricas y queremos actuaciones concretas. El segundo problema, lo cita un 30,5%, es la corrupción. Espero que escuchemos propuestas concretas no solo legislativas, también de aumento de medios para luchar, y avances en la independencia de la justicia.

El tercer problema, lo cita nada menos que el 27,8%, son los políticos, los partidos políticos, la política. Unos y otros. También esa nueva política que en poco tiempo se ha vuelto tan vieja como la otra. ¿Qué harán los políticos para revertir este terrible dato? Pues la gente duda de la firmeza de la batería de promesas que nos abordará por mucho tiempo. Por tanto este es el primer problema que tiene nuestra democracia. Es urgente cambiar la situación. Pues sin confianza no hay esperanza.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 11/12/2018 a las 23:12h.