04/05/2018

LA PANTERA Y EL DESTINO

LAS CUATRO ESQUINAS

PANTERA, ANGUSTIA, CLÁSICO, FINAL

LA PANTERA Y EL DESTINO

Aunque Keylor Navas destaque alguien habrá que diga que le falta algo para ser el portero del Madrid. Es como si le hubiesen clavado un destino en la sombra, el de estar siempre cuestionado haga lo que haga. El club, con su persistente búsqueda de alternativas, ha tenido bastante culpa en esta situación. Menos mal que Zidane, hombre respetuoso con los jugadores, ha desterrado de momento ese injusto puñal. En esa paz Keylor ha demostrado el gran portero que es. Ideal para el Madrid, pues como el mismo club es otro superviviente que desprecia la muerte. Su agilidad de pantera ha salvado partidos cuando ya no había ni un aliento. Goles fáciles se han estrellado en sus dedos o piernas. Su fe es la del Madrid, y en su honor hay que decir que nadie le ha regalado nada.


SUFRIR PARA REÍR

La noche no se hundió en la lluvia. Tampoco la angustia que hurgaba los rostros se alojó para siempre. A mi lado unos chavales tenían los ojos húmedos. Les rodeaba el miedo. El final fue como si quitaran unas manos del cuello de millones de madridistas. En el campo el grito de felicidad rompió la soledad de la galaxia. Aunque el Madrid sabe nadar en un pozo, y salvarse, no recuerdo ninguna noche como la del otro día. El Bayern como un martillo en la vértebra rota. El Madrid (Foreman de hierro) soportando con el rostro los puñetazos de los alemanes. Antes éramos nosotros quienes teníamos las ocasiones y llorábamos. Ahora son ellos quienes se van, por mucho que digan, con la sensación de ser un equipo menor que el Madrid.


DUELO GRANDE SIEMPRE

Toda la fuerza del Madrid, o la del Barça, tiene que emerger cuando juegan entre ellos. Aunque solo jueguen por el honor. Al final siempre está el otro de manera negativa o positiva. Si los culés hallan gozo en cualquier derrota del Madrid, contra el Barça seguro que algunos tienen un chute de endorfinas. Cierto que el Clásico no llega en un buen momento, sobre todo para el Madrid, pero más cierto es que nunca es mal momento para que uno arrolle al otro, o si no puede descuartizarlo, le pase por la faz del destino con algún penalti injusto o fallo que nunca se olvidará. A este Clásico los dos llegan cansados. Pero que nadie dude que las fuerzas que queden en el cerebro sustituirán a las que faltan en los músculos. Siempre un Barça-Madrid es un partido grande. Al menos antes de empezar.


ASOMAR POR KIEV

Mi respeto por los madridistas que van a recorrer medio mundo para ver a su equipo. Algunos lo harán en autobús por miles de kilómetros interminables, pero seguro que se consolarán pensando en cuántas aficiones les gustaría estar en su lugar. Habrá quien ni conozca algo de Kiev, pues del coche al estadio y del campo otra vez al camino. Muy cansado todo pero cierto es que esos 17.000, o más, que ese día estén en el campo serán unos afortunados, hayan sufrido lo que sea para llegar. Lo que deseamos es que en el campo no les espere otro sufrimiento, porque si el Madrid no ajusta lo que debe me veo otro partido con el corazón perdido en la angustia. Espero que no, pues imaginar un regreso de miles de kilómetros derrotados es casi como viajar en un potro de tortura.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 27/05/2018 a las 21:05h.