02/03/2018

AHORA, QUINI, AHORA

LAS CUATRO ESQUINAS

LIGA, MEMORIA, ADIÓS, ORGULLO

AHORA, QUINI, AHORA

Ahora quizá su bondad inmensa reciba feliz el abrazo divino. Quizá en algún lugar se mantienen los recuerdos y Quini vuelve a marcar los goles más hermosos, regresa al campo de su juventud para verse otra vez como el rey del área. Ahora nos deja un vacío, pero con el tiempo descubriremos que en la tierra crece su memoria como una flor invencible. Ahora Quini despliega su alma sin el tiempo. Decía Cicerón que la vida de los muertos consiste en la memoria de los vivos, por eso nunca olvidaremos que fue el más grande en el área y que nos llenó de imágenes que ahora renacen plenas de felicidad y tristeza. Ahora una estatua de luz lleva el nombre de Quini en la Galería de las Sombras, donde viven los que miran a Dios a los ojos y lo comprenden todo.


NO LLORÉIS POR MÍ

De lo que tienes agarrado a la memoria, destacas un disco de Serrat, aquella Champions del Madrid y los goles de Quini. Aquellas tardes de domingo mirabas la quiniela y agradecías que en contra de tus deseos habías puesto ganador al Barça, porque era imposible apostar por la derrota estando sobre la yerba Quini y Maradona. En un cofre de sombras profundas almacenas tantas imágenes. En una vitrina que vive en el pecho, guardas aún los cromos de papel brillante que resistían el agua de la bruma. Por el de Quini pagaban mucho arrugado o nuevo, daba igual. Era imposible no querer a ese tipo que había perdonado a sus malvados secuestradores. Seguro que ahora desde donde sea, triste por tanta tristeza, dice no lloréis por mí que sobre la muerte sopla un sueño.


EL ÚLTIMO HORIZONTE

Esos partidos el año pasado se ganaban en el último minuto, o quizá con los suplentes desde el primero porque estaba cerca el horizonte de la Liga. Ahora es una rémora mientras llega el gran partido de la Champions. La cabeza se niega aterrizar en lo cotidiano. Luego las piernas y todo el cuerpo entran en stand by, como en el gol de Gerard Moreno que sucedió por una galería de estatuas. En el mar de la temporada ya solo queda un horizonte. Si no se llega a él perdidos los jugadores esperarán que pase el tiempo sin otra esperanza que la muerte de la primavera. Será un partido muy difícil aunque no esté Neymar. Emery tiene un tesoro inagotable. Pero si hay que confiar en el Madrid es por su genética de campeón, por esa habilidad que muestra el equipo cuando se balancea en el alambre.


GRIEZMANN, QUÉDATE

Dos noches más como esa y se pone en 200 millones, y los jeques se lo juegan al parchís en sus yates. Otro atracón tan variado y si el Barça no lo tiene aún atado que se suelte la chequera, deporte al que se está aficionando después de haberle caído el Gordo de Neymar. Mi abuelo catalán se remueve en su tumba por el excesivo dispendio. De todas formas, valga lo que valga, nunca van a querer a Griezmann tanto como en el Atlético. Y aunque hablar de amor en el fútbol es extemporáneo, si Gil se suelta algo más el bolsillo podrá mantener a un jugador que lleva años diciendo que se va, pero que todavía no se ha ido. A Griezmann ya se le ha marcado en la cara, y en el pecho, el escudo. Y si encima golea al Barça y ganan, será cuestión de Estado rojiblanco que sacie aquí su sed de campeonatos.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 18/06/2018 a las 21:06h.