23/02/2018

INIESTA "EL GRANDE"

LAS CUATRO ESQUINAS

GRANDE, REGRESO, HEDOR, GENIALIDAD

INIESTA "EL GRANDE"

Bruma de niebla. Cánticos ahogados en la noche. En Stamford Brigde la cerveza se terminó agriando. Apretados como escamas en una lata de sardinas los ingleses miraban a Iniesta. Aún estaba fresca una noche de pesadilla en 2009, cuando el manchego, mientras le daban la extremaunción al tiempo, clavó el gol por la escuadra. Fue una lanzada de niebla en la noche. Adiós Europa, un Chelxit obligado. Y otra vez Iniesta, con su clase rebosante, clavó un dardo de fuego en sus corazones. Un robo malvado. Un pase dulce y el gol servido al mejor carnicero del área, Messi, quien homenajeó con su inmenso abrazo al manchego. La noche en Stamford Bridge se asustó de su recuerdo. Iniesta, el grande, con calma, pericia técnica, visión nocturna y osadía, volvió a reinventar el fútbol en Inglaterra.


VUELVE, MOU

Seamos sinceros: echamos de menos a Mou. Somos periodistas y nos movemos como albóndiga en salsa con el bullicio, lo inesperado, la agudeza, la salida de tono y el entuerto persistente. Una rueda de prensa con Mou no es una rueda de prensa. Es un viaje por la montaña rusa. La verdad es que en Inglaterra se le ve como añorando algo. Aquellos fríos quizá le congelan la adrenalina.
Seamos sinceros, lo añoramos. Perdonamos su fervor defensivo, su muermo vampírico o su gelatina tramposa. Pero echamos de menos su vertiginosa transición (aún queda alguna herencia en el Madrid) y su amor al periodismo. Odiaba que los periódicos amanecieran plomizos y vendieran poco, por eso los llenaba de titulares atractivos y guerras con balas invisibles. Mou, vuelve, que el frío congela y el calor inflama.


MANZANAS PODRIDAS

Exhiben sus músculos como gorilas presuntuosos. Se rapan la cabeza. Miran arrogantes. De la maravillosa complejidad y riqueza de la mente humana apenas usan un pequeño porcentaje. No alcanzan a más de dos o tres ideas en las que la sinrazón y el salvajismo sudan muchas veces sangre. Esta gente aparece cuando su equipo juega. Como en Bilbao o Sevilla hicieron esos trogloditas del Spartak que no tienen nada que ver con los verdaderos aficionados.
Si algún club cae preso de su voraz seducción, le hacen pagar con la vergüenza y el escarnio. Los ultras rusos, como los otros, de aquí o de allá, son las manzanas podridas del fútbol. Hay que echarlos para que todo el cesto no huela a podredumbre. Son nazis, fascistas, paramilitares... miseria humana que retoza en la mierda de su propia brutalidad.


UN NIÑO SIEMPRE MAYOR

Un día Pablo Laso le echó la bronca a Luka Doncic y el chaval le respondió con tres triples seguidos ante Teodosic, uno de sus ídolos. Llegó aquí con 12 años. Enseguida todo el mundo percibió que era un genio del baloncesto, con un gran físico y una cabeza capaz de progresar con el hambre y la humildad precisa.
Dicen que tiene algo de Kukoc, Petrovic, Teodosic o Bodiroga. El halago no es baladí. Aunque pienso que cada día busca con más hambre parecerse a sí mismo, al jugador que bulle en su cabeza.
ESPN dice que será el número 1 del draft. Con seis años marcaba triples. A los 16 debutó, el más joven de la historia del Madrid. Dice la leyenda que a los tres meses vio por primera vez una cancha de baloncesto, y que comenzó a removerse en los pañales para lanzarse a la pista.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 18/06/2018 a las 21:06h.