16/02/2018

UN PÁLPITO INMENSO

LAS CUATRO ESQUINAS

MADRID, MADRID, MADRID, GUARDIOLA

UN PÁLPITO INMENSO

Escribo mientras el pálpito y las gargantas y la alegría y el corazón de un estadio se refugian en la memoria. Escribo de lo que he visto, de lo que he sentido, de ese fuego que nace adentro y no quema las entrañas sino que se vuelve rojo ilusión como las bengalas que afuera, al lado del estadio, crearon una bruma púrpura que envolvió la noche. Ver esa procesión de sueños avanzando, esa multitud rodeando a sus jugadores, despertando una fuerza que nace del pálpito inmenso de la gente, no tiene apenas comparación. Sólo aquellos minutos entre el segundo y tercer gol pueden competir en emoción y alma, en misterio y belleza. Escribo de muchos miles que rompieron el aire cuando Marcelo puso la música más bella en el momento más esperado.


CE N'EST PAS FINI

Neymar observa el brillo refulgente de la yerba, el camino por el que cruzó el alimento de la defensa madridista. Nacho lo envolvió con una túnica pegajosa. Isco atrapó sus lanzadas ayudando, y luego tuvo tiempo para entretener al medio campo francés con sus gambeteos. Neymar está sentado como un ídolo caído. Por eso Verratti, a sus espaldas, lo agarra por las muñecas levantándolo para que siga insistiendo en sus aldabonazos contra la muralla blanca. Verratti masculla su soledad y mira al banquillo. Rabiot muestra su dorsal 25 con los brazos en jarra y acaso la mente vacía. L'Equipe, en su portada, lanza un órdago de luz en el pozo oscuro del PSG. Claro, aún queda batalla, pero el muerto estaba muy vivo, y mis amigos madridistas soñaron después del partido con las luces blancas de la esperanza.


DEFENDER EL ARTE

De cuanto mi recuerdo retiene, o mis ojos agarran en su pupila, para que no se pierda en el olvido, me quedo con ese placer de ver jugar a Modric. Es como Iniesta y Xavi en un cuerpo versátil que reinventa la ley de la gravedad ocupando espacios ocultos entre las tupidas redes de los otros. La belleza, la elegancia, la agilidad, la inteligencia, el alma como vértebra básica de un cuerpo que hace arte. Desarrolla lo difícil con esa naturalidad que sólo tienen los genios. Además la fiereza asoma cuando hace falta para defender el arte. Modric abre el álbum de sus recursos y a los contrarios les gustaría volverse público, llenarse los ojos con su magia. En el primer tiempo estuve en el fondo norte. Desde allí lo vi disfrutar con su reinado de heridas devorando al enemigo.


AHÍ ESTÁ GUARDIOLA

Ahí está Guardiola, ahí está, como la puerta de Alcalá, aunque en este caso, vista su fobia a lo hispano, habrá que decir como esa vela de cemento y cristal que reina en la Barceloneta. Si la lógica funciona Guardiola tendrá otra vez enfrente a esa armada española que hasta ahora ha roto la red de veneno que forja con su fútbol, empujando a los contrarios a encerrarse en sus almenas. Ahí está, con su gran fútbol, sus politiqueos y su rollo de tipo pesado que se cree lo mejor del mundo. Nos volveremos a encontrar y el fútbol dirá lo que tenga que decir. Es tan grande que nunca nadie lo abarca. Ahí está Guardiola, con su bello juego y su matraca separatista. Qué le vamos a hacer. Como le dijo el torero El Gallo al filósofo Ortega y Gasset: "Tié q'haber gente pa'to".

Impreso desde www.manueljulia.com el día 18/06/2018 a las 21:06h.