23/03/2018

EL TORO Y EL JUGUETE

LAS CUATRO ESQUINAS

VENGANZA, BAILE, NIÑOS, VIENTO

EL TORO Y EL JUGUETE

Creímos sobre todo cuando Santillana marcó el noveno. Gordillo centró y el madridista recogió el balón con su estómago, lo bajó al suelo y fusiló con la izquierda. Había marcado los tres primeros. Puso la alfombra roja hacia la proeza. Luego Rincón, que estaba devorando a los malteses, cabeceó un centro de Maceda quitándosela del cabello al mismísimo Santillana. El siguiente lo marcó Sarabia recogiendo un centro de Señor por la izquierda. Apenas dejó que botase el balón y salió disparado hacia las redes. Luego llegó el aclamado gol de Señor. Gracias Bussutil, Fabri y Demanuele por obligarnos a recordar aquel inolvidable partido. España fue un toro que corneó sus corazones sin descanso. Aún les duele la gran cornada y pretenden una venganza imposible.


NEYMAR SIGUE BAILANDO

Lo he visto bailando en el campo. La bachata frente al pegajoso defensa que termina persiguiendo una figura esquiva. El tango sobre el tórax de perseguidores que lo ven darse la vuelta y clavar la espada del regate. El chachachá ante las barbas de corajudos marcadores que han de quedarse extasiados con su hábil treta, la de una serpiente que adormece y luego sale como una bala a cobrar el aplauso. Le he visto hasta un bolero en una tarde de sol. Su gesto lento un aviso. Pronto llega el merengue, celebrando el gol, saludando a la parroquia. Ahora lo veo bailar a la pata coja despreciando el quinto metatarsiano, balanceando la férula. En París están que trinan. Pero si le quitas el baile a Neymar es como si preparas una salsa de agua templada.


RAÚL Y LOS NIÑOS

Raúl vuelve con los niños y que nadie dude de que les dará un gran máster sobre la victoria y el esfuerzo. Les mostrará la sabia del pundonor en las venas del alba, cuando hay que desperezarse porque el día aprieta y los machetes del destino están esperando. Seguro que llenará sus ojos de sueños y de caminos, porque una ilusión sin una senda y un libro de viaje es como una gota de ausencia en la nada. Les llenará las piernas de golpes que abrazan la técnica. El corazón de paciencia, la única que puede mirar desde arriba al talento. Mostrará su historia y comprenderán cuál la brújula para conocer el territorio. Desplegará su sabiduría por el campo y podrán tener un modelo para los buenos y los malos momentos. Bienvenida al campeón. Otra vez en el camino.


EL VUELO DE CARLES PUYOL

Alemania es el escozor y el bálsamo de aquel gol de Puyol de cabeza. Tocó la cúpula del viento. Destrozó el balón con la fuerza de un rinoceronte. Observo la fotografía y veo como se levanta sobre todos. La melena desatada. Los ojos cerrados. La mano derecha prieta en un puño de rabia. Villa mira con asombro, levanta las cejas y hace un círculo con los labios fascinado. Neuer aguanta ya el primer miedo de su rostro. Casi se muerde los labios sintiendo que pronto el proyectil penetrará su muralla. Y Podolski, algo encorvado, parece decir que no puede creer lo que está pasando. Aquel gol abrió la puerta al momento inolvidable, aquel mundial que es el mejor recuerdo de Piqué en su vida futbolística. Aquel cabezazo de Puyol es uno de los mejores momentos de nuestro fútbol.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 22/04/2018 a las 16:04h.