09/02/2018

TERROR EN LA CASTELLANA

LAS CUATRO ESQUINAS

TERROR, MENTIRA, NIÑOS, ILUSIÓN

TERROR EN LA CASTELLANA

Mis amigos madridistas tienen una mueca de terror en el rostro. Dices Neymar, Mbappé, Cavani, Di María... y resoplan con tanta fuerza que la espuma de la caña se va de viaje. Dices PSG y ven caretas de Halloween volando por los parques, miradas de Frankenstein por las calles, garras de Nosferatu por los semáforos en rojo. Los días de gloria, tan recientes, parecen olvidados. La bruma del bar ayer luminosa lleva pulsos de niebla y terror envolviendo los cafés. Mis amigos madridistas no tienen fe en el pasado. Yo les digo que la tengan, porque cuando el Madrid está más hundido más capaz es de renacer, más proclive a unir el ardor, la fe y la inteligencia. Pero no me hacen caso. Viene el PSG y es como si llegara el Hombre Lobo o Drácula a marcar goles en el campo.


LA MENTIRA DE LA VERDAD

Cuando alguien me dice "yo siempre digo la verdad" lo primero que pienso es que es un tipo que va de pendencia en pendencia. La diferencia que hay muchas veces entre la verdad y la mentira es de perspectiva. Lo que para muchos es una verdad, para otros es una mentira. Y en todo caso, hablando de Piqué, lo que para él es una verdad objetiva, para los catalanes del Espanyol es un hacer de menos, un humillar, un planchar con esa soberbia de clase los sentimientos que tienen, tan catalanes como los suyos. En aquel partido había seis catalanes en el Espanyol, algo que nadie tiene derecho a despreciar olímpicamente. ¿La verdad?, no, tu verdad decía Machado, la verdad si quieres vamos juntos a encontrarla, continuaba. Pero un tío tan creído de sí mismo como Piqué es imposible que entienda a Machado.


JUDO PARA NIÑOS TRISTES

Me escribe Francisco Olivenza, presidente de Puente de Amistad, contándome que son judocas que ayudan a niños humildes de Hispanoamérica y África. Envían judogis y cinturones. Seguro que para esos chavales, hundidos en la miseria, que les llegue algo de aquí les despierta una sonrisa y eso, más allá de la frontera del olvido, es muy de agradecer. Buceé por puentedeamistad.eu para escribir de ellos. Sentí que el deporte puede ser una luz en la oscuridad del mundo. Sentí que los deportistas deben devolver en ayuda ese amor que reciben. Muchos lo hacen pero nunca es demasiado. Para que los niños jueguen, rían, se diviertan y sean lo que nunca deben dejar de ser, niños, es necesario ayudarles, dicen estos judocas de Logroño entregados a una causa en la que no los podemos dejar solos.


LA OTRA FUERZA

Comienza en las vértebras oscuras de la tarde, cuando los árboles sienten que su paz se pervierte por los cánticos y las luces por la riada de gente que va llenando los alrededores del hotel. Una nube roja rodea al autobús que lleva a jugadores y técnicos, quienes desde las ventanillas observan la explosión de corazones, el océano de almas que se sienten dentro de la batalla y quieren ser el motor más poderoso. Desde los balcones, el mar oscuro y rojo de gente parece vivir una tormenta de deseos. Luego, en el estadio, el silencio roto por un himno que eriza el bello e inyecta luz en el alma. Miles de gargantas rompiendo el desafío del azar. En el estadio un terremoto de pulsión vencedora mueve las gradas. Cuando termina el himno los jugadores del Sevilla ya saben que van a ganar su partido.

Impreso desde www.manueljulia.com el día 21/02/2018 a las 16:02h.